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Reseña: Siega - Neal Shusterman

lunes, 10 de febrero de 2020

¡Hola Bellas y Bellos! La semana pasada me columpié un poco y no publiqué nada. Tengo motivos de peso para ello. Han sido los finales de la universidad, he tenido un par de escapadas de fin de semana y cosas varias que se han venido quedado con mi tiempo. Pero con el poco tiempo que he tenido he aprovechado para leer un poquito y esta ha sido precisamente mi última lectura.


Antes, las personas morían por causas naturales. Existían asesinos invisibles llamados enfermedades, el envejecimiento era irreversible y se producían accidentes de los que no se podía regresar. Ahora, todo eso ha quedado atrás y sólo perdura una verdad muy simple: la gente tiene que morir.Y esa es la tarea de los segadores. Porque en un futuro donde la humanidad controla la muerte, ¿quién decide cuándo y cómo sembrarla? Citra y Rowan acaban de ser seleccionados como aprendices de segadores. ¿Su objetivo? Superar las pruebas de su mentor, sean las que sean.Aunque en el proceso renuncien a todo lo que les hace humanos.


Hace tiempo que veo este libro por blogs y por Instagram y lo tenía entre mis pendientes. Era una de esas novelas que pensaba que se quedaría en pendientes eternamente, pero hace unos días me dio por leerla y lo cierto es que ha sido un acierto porque me ha gustado mucho en general.

Nuestros protagonistas son Citra y Rowan, dos jóvenes que son seleccionados para convertirse en aprendices de segadores. ¿Y qué es un segador, os preguntaréis? Pues básicamente es una profesión un poco chunga que consiste en ir matando a la gente. Esto no pasa así sin más, la sociedad a la que nos traslada "Siega" es inmortal, la gente no se muere y si lo hacen se les puede revivir. Así que los únicos que pueden traer la muerte de forma definitiva son los segadores con sus cribas. He dicho que la novela me ha gustado y leeré el resto de la serie pero eso no significa que no le haya encontrado cosas malas. Por ejemplo, el sistema este de cribar a la gente. Entiendo que lo de la superpoblación es inviable (hay que destacar que todo el mundo vive bien, no hay hambre, guerras ni nah de nah) pero me parecería más sano establecer un sistema de natalidad controlado y qué al llegar a cierta edad (yo qué sé, 300 años) pues sea cuando se haga la criba esa. Si hubieran instaurado un sistema como ese lo cierto es que se hubieran ahorrado problemas.


Volviendo al libro. Tenemos a Citra y a Rowan entrenando para ser segadores y sabiendo que sólo uno de los dos llegará a serlo. Ah, y no pueden tener rollos románticos y moñas entre ellos porque eso no va con los segadores (PROHIBIDO). Supongo que eso os da una pista sobre la historia entre ellos, pero yo no he dicho nada.


Pero si esto fuera todo estaríamos ante una novela un poco sosa y no es el caso. Pasan muchas cosas que no os diré porque no quiero hacer spoilers, pero si puedo decir que no todos los segadores pueden considerarse buenos. ¿Y que pensáis que pasaría si una serie de psicópatas son segadores y pueden matar con total impunidad? Pues eso.


Tanto los protagonistas como el elenco de secundarios (que también tienen bastante importancia en la trama) me han gustado mucho. Lo cierto es que ninguno resulta plano o vacío, se les conoce a todos de forma clara. Y la verdad es que me ha parecido un punto a favor muy importante que ha hecho que los defectos de la trama o del romance me resultaran indiferentes. Y yo soy MUY crítica con ese tipo de fallos (sobre todo con los románticos).

La recomiendo totalmente, es una lectura llena de acción, de giros sorpresa y con una trama que para bien o para mal da que pensar.

Y para terminar os dejo un par de frases que me han gustado.


La culpa es la prima idiota del remordimiento.



Me parece que todas las jóvenes tienen una vena estúpida e implacable y que todos los jóvenes son imbéciles de necesidad.