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Reseña: Boulder - Eva Baltasar

lunes, 6 de julio de 2020


La protagonista de Boulder se gana la vida como cocinera en un viejo barco mercante. Es la situación perfecta: soledad, una cabina, el océano, algún puerto en el que conocer mujeres y horas para encarar el vacío, para sentir la fuerza de la provisionalidad. Hasta que un día una de ellas consigue que abandone el mar, acceda a vivir entre cuatro paredes y se implique en la gestación asistida y en la educación de un hijo. ¿Qué ha hecho la maternidad con la mujer que en su día conoció en un bar de la Patagonia? ¿Qué hará ella, animal enjaulado en una casa unifamiliar de Reikiavik? Todo ha cambiado excepto su apodo, Boulder: esas enormes piedras aisladas en medio del paisaje, expuestas a todo sin que nadie sepa de dónde vienen ni porque están ahí.


Boulder de Eva Baltasar ha sido otra de las lecturas de Bookish. Algo que me encanta de la cajita literaria es que me pone frente a novelas que yo no escogería habitualmente. Es una forma de salir de mi zona de confort con novelas de calidad que hasta el momento he disfrutado.


Boulder es una novela muy intimista. No es una novela larga, por su número de páginas podría parecer que se lee rápidamente, pero la verdad es que he tardado bastante en leerla. Es una novela que se debe disfrutar lentamente por su intensidad. La novela está narrada en primera persona por la protagonista, una mujer bastante solitaria que se enamora de forma visceral y eso la lleva a abandonar su solitaria vida.


Lo que más me ha gustado es la profundidad y la intensidad de los sentimientos que se describen. Conocemos su forma de amar, de desear o de temer. La prosa de la autora es muy hermosa y hace que la lectura se disfrute profundamente.
No se explica una gran historia, no hay giros argumentales que te dejen sin aliento ni un misterio por resolver. La magia de la historia está en las palabras. 
Personalmente he tenido momentos que me han dado ganas de estar en un barco en mitad del mar para poder sentir la sensación de soledad liberadora de la que nos habla la autora (aunque se me pasa pronto, me gusta la gente) y he revivido recuerdos del mar de Islandia cuando la protagonista se traslada allí a vivir.


Es una novela muy recomendable para leer con calma disfrutando de cada palabra.
También querría decir sobre la caja literaria Bookish que me encanta y la espero con ganas e ilusión cada mes.
Aprovecho para dejar por aquí la entrada que hice sobre mi viaje a Islandia.