martes, 30 de julio de 2013

Reseña: Un Trabajo muy Sucio - Christopher Moore


Charlie Asher es dueño de un edificio en San Francisco, tiene una tienda de objetos de segunda mano y está casado con una mujer guapa e inteligente que lo quiere por ser tan normal. Sí, a Charlie le van bien las cosas... hasta el día en que nace su hija, Sophie. Justo cuando se dispone a irse a casa, ve junto a la cama de su mujer a un extraño que asegura que nadie debería poder verlo. Pero Charlie lo ve y, de allí en adelante, comienzan a suceder cosas muy raras: la gente cae muerta a su alrededor, cuervos gigantes se posan en su edificio y parece que, allá donde va, oye susurros de una presencia siniestra. Sí, Charlie ha sido reclutado para un trabajo desagradable pero muy necesario: la Muerte. Es un trabajo sucio. Pero alguien tiene que hacerlo.


La muerte de Rachel tras dar a luz a la pequeña Sophie deja totalmente destrozada la vida de Charlie.

Pero perder a su esposa es sólo el principio. Alrededor de Charlie comienzan a suceder cosas extrañas relacionadas con la muerte.
Finalmente descubre que se ha convertido en un mercader de la muerte. Su misión consiste en recoger las vasijas de las almas de aquellas personas que están cerca de morir y guardarlas hasta hacerlas llegar a su siguiente destinatario.

Pero no está solo. Hay más cómo él y naturalmente también tiene sus enemigos (seres demoníacos un tanto estúpidos).

Charlie es un protagonista muy particular. Se trata de un macho beta, cobarde, inseguro y muy divertido.

La trama se desarrolla de forma amena, trata con un humor un tema tan delicado cómo es la muerte. Por ello el libro nunca resulta angustioso ni triste.

La novela pierde un poco el rumbo al final, para mi gusto se vuelve demasiado fantástica y un poco rara. La aparición del pueblo ardilla (cadáveres de distintos animales cosidos, vestidos con ropa de época y dotados de almas humanas) es un poco particular.

El final de la historia es predecible a la vez que sorprendente. Desde el principio del libro se intuye una parte de su desenlace. Aunque la otra parte del final no me la esperaba en absoluto y me dejó sorprendida.

Lo que más me ha gustado ha sido el concepto de reencarnación del alma que plantea ''Un Trabajo muy Sucio''. El alma es lo importante, los cuerpos son sólo recipientes. Por eso un alma puede tener dos recipientes a la vez. Cuando el cuerpo que contiene el alma muere, el alma pasa a ocupar una vasija que de un modo u otro llegará a su próximo cuerpo y se introducirá dentro cuando esté preparada.

Me ha parecido un concepto de la reencarnación curioso y original.

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