El calor nos ha dado un poco de tregua (ahora por hablar vendrá otra pedazo de ola de calor) y yo lo agradezco, porque me estaba planteando fugarme a Laponia.
Hoy os traigo la reseña de un libro precioso...
Ficha técnica:

Título: Una estrella en mi jardín
Autora: W. D.
Editorial: Ediciones Kiwi
Número de páginas: 502

Sinopsis:

Algunos dicen que el miedo no es real, otros que la locura no puede ser lógica y luego están los que se atreven a asegurar que una estrella no puede vivir en un jardín.
Claro que ellos no conocen a Alicia Little, una chica que tiene fobia a la gente y que vive escondida en casa de su abuelo hasta que una historia, una estrella, un armario y un nuevo vecino cambian su pequeño mundo de mentiras y la retan a vivir en el mundo real. Charlie le enseñará a fotografiar quizás a través de sus dibujos, a creer en seis imposibles antes del desayuno y cómo una persona puede hacerte sentir diminuta o gigante en el tiempo que tarda en caer al suelo un bote de mermelada, incluso cuando el miedo se empeña en hacerte invisible.
¿Podrá Alicia amar algo que teme? ¿Será la curiosidad más grande que el miedo?
Pierde el miedo y déjate seducir por este homenaje a Alicia en el País de las Maravillas cargado de quizás, pero cuidado; al miedo le encanta robar sueños.

Reseña:

Reseña complicada al aparato.
Segundo libro de Wendy Davies y que puedo decir... me ha gustado mucho.
Lamentablemente no he podido evitar comparar ''Una estrella en mi jardín'' con ''Recuerda que me quieres'', a pesar de ser dos historias que están relacionadas se podrían considerar independientes. Aunque hay muchas cosas que no se entenderían de leer éste libro sin leer el anterior.
Por lo que si no lo habéis leído... dejar ésta reseña YA.

En serio, FUERA.

La historia de Charlie y Alicia se desarrolla en paralelo a la historia de ''Recuerda que me quieres''.
Peter ya no está y todos han de seguir con su vida. Nos reencontramos con nuestros queridos niños perdidos y con Wendy, aunque muy de refilón, pues aquí el protagonista es Charlie.
La ausencia de Peter sigue siendo patente, aunque quizás algo menos porque el dolor del abandono se ha ido diluyendo.

Charlie vive solo y por casualidades de la vida conoce a su vecina, Alicia, una chica con fobia a la gente. Así que Charlie tendrá que inventar la manera de acercarse a ella sin hacerlo realmente.

Lo que más me ha gustado del libro han sido las referencias al cuento ''Alicia en el País de las Maravillas''. Me ha encantado como las autoras han conseguido sacar ese mundo de locos del cuento y para hacerlo real. Y me ha costado mucho menos reconocer los guiños al clásico en ''Una estrella en mi jardín'' de lo que me costó en ''Recuerda que me quieres''.
Que es lo que no me ha convencido... pues Alicia. Mi problema ha sido que Wendy me conquistó, fue inevitable, se ganó mi corazón. Y no paraba de compararlas. Alicia me resultó demasiado niña, demasiado inocente. No pude llegar a comprender porque Charlie sentía lo que sentía por ella.

No me pasó a la inversa, es totalmente lógico que Alicia se enamore de Charlie, porque él es una persona realmente especial y con luz propia. Pero Alicia... me pareció demasiado infantil.

Comparar a Peter con Charlie es también algo inevitable. Y a pesar de que Peter es el dueño de mi corazón indiscutible, Charlie no se queda corto. Son dos personajes muy distintos, pero ambos tienen una luz propia que consiguen enamorar.

Y sin duda agradezco el epílogo. Estaba deseando leer ese encuentro.

Mi valoración: 4/5