El cerebro permanece activo unos diez minutos después de que el corazón deje de latir. Durante ese lapso, mientras el cuerpo de Leila yace en un contenedor de basura a las fueras de Estambul, el tiempo fluye y, minuto a minuto, le trae un nuevo recuerdo: la infancia con su padre y sus dos madres en una casa grande y antigua de una apacible ciudad de Turquía; los chismorreos de las mujeres cuando los hombres están en la mezquita; la huida a Estambul para escapar de los abusos y las mentiras familiares y de un matrimonio concertado; el amor hallado de manera inesperada en el burdel de Mamá Amarga... Y los cinco amigos que hace en el camino «su verdadera familia» y que, mientras agoniza, tratan desesperadamente de encontrarla.



Esta novela era la que venía en la cajita de Bookish del pasado mes de enero (como veis  voy muy al día de mis lecturas) y en este caso el título me llamó mucho la atención. Mi interés continuó al leer la sinopsis (es innegable que se trata de una sinopsis bastante original) y finalmente he disfrutado mucho con su lectura.


En primer lugar hay que decir que es una novela dura de leer, partimos de que la protagonista es una prostituta que aparece muerta en un vertedero, así que la cosa comienza siendo bastante intensa. La premisa de la que parte la novela consiste en que el cerebro permanece activo durante unos 10 minutos después de que el corazón haya dejado de latir y es precisamente en esos 10 minutos que conoceremos la vida de la protagonista y como ha llegado al punto en el que está.

Leila es una joven que se ve obligada a marcharse de casa y que termina ejerciendo la prostitución en un prostíbulo de la hermosa ciudad de Estambul. Si bien ha sido repudiada por su familia en la ciudad conoce a unas personas muy especiales que terminan siendo sus compañeros en la vida. Una vez muerta, Leila nos habla de su infancia, de su adolescencia y de su posterior vida en Estambul. Nos hablará de sus inseparables amigos, de como les conoció y compartirá con nosotros también sus historias.

Su lectura no deja indiferente, la novela tiene muchos puntos fuertes. En primer lugar me ha resultado muy interesante trasladarme al pasado y conocer Estambul  y ver como era una familia musulmana y lo que se esperaba de sus mujeres. En segundo lugar, se trata de una historia que te mantiene enganchada a sus páginas, que te provoca rabia, indignación y enfado. Pero también ternura y cariño. Porque la novela está repleta de injusticias, pero también muestra una historia de amor y de amistad entre personas que han sido repudiadas por la sociedad por ser diferentes. Muestra la lucha por la vida. 

La verdad es que he querido a todos los personajes, la autora ha conseguido dar vida a un grupo muy especial, un grupo dispar y fuerte que viven una amistad maravillosa.
Es cierto que es una lectura dura, pero la verdad es que no puedo más que recomendarla.