En Thornhill, un orfanato encantado, el terror puede no venir de los fantasmas, sino de las niñas que duermen a tu lado. Y la amistad, de las que leen tu diario muchos años después…

¡Hola a todos! Ya estamos en Halloween y por eso os dejo otra novela de terror, en esta ocasión más de corte juvenil pero igualmente perturbadora. Yo ya celebré Halloween hace dos semanas y ya no creo que hagamos nada más, pero espero que vosotros tengáis un día genial. 

Novela híbrida que tiene una parte gráfica y otra narrada. Juega con el pasado y el presente. La parte del pasado se desarrolla en Thornhill, un orfanato para niñas. Allí vive una de nuestras protagonistas, una niña reservada y tímida, con mucha imaginación y creatividad. Sin embargo, sufre mucho, hay otra niña que se dedica a torturarla y hacerle la vida imposible. En definitiva, sufre bullying.

En el presente tenemos otra niña de la misma edad, que se ha mudado a una casa frente a Thornhill. Tampoco ella está atravesando un buen momento, su madre ya no está y se siente muy sola y algo la trae irremediablemente a Thornhill.

Se trata de una novela juvenil de terror que trata principalmente el tema de la soledad. Tenemos dos niñas que por diferentes situaciones están solas y se sienten perdidas. También se trata del tema del bullying y cómo la falta de implicación por parte de los adultos puede significar que el sufrimiento se acentúe o disminuya. 

Me parece una novela ideal para trabajar el bullying con adolescentes, aunque eso no significa que un adulto no la vaya a disfrutar. Cómo educadora es una obra que me ha hecho reflexionar y me ha resultado muy fácil empatizar con las protagonistas.

La novela es de terror y se nota en muchos momentos de tensión, aunque no es especialmente terrorífica es cierto que te mantiene enganchada a sus páginas.