Tanto ayer como hoy son días tristes.

Ayer un avión de la compañía alemana Germanwings se estrelló en los Alpes franceses mientras realizaba el trayecto entre Barcelona y Düsseldorf.

150 personas han perdido la vida entre los cuales se encontraban dos bebés, 16 estudiantes alemanes y 45 personas con apellido español.

Quiero decir de antemano que soy catalana, pero si me entristece ésta noticia no es por eso, me entristece porque soy PERSONA. Me entristece porque soy consciente de que 150 personas han muerto y la vida de 150 familias está destrozada.

Y debo decir que me siento profundamente avergonzada de pertenecer a la misma espécie que una serie de enrgúmenos que han aprovechado una desgracia para volcar odio contra los catalanes.
Y que quede claro que no he dicho que me avergüence de ser española, me avergüenza que se hagan llamar humanos, cómo yo.

Voy a compartir con vosotros una serie de imágenes con comentarios que una serie de desgraciados han ido diciendo por las redes sociales.



   







Me indigna, me enfurece y me duele porque se han perdido vidas, y las vidas de las personas están por encima de las ideologias políticas o del independentismo.
No consigo comprender que clase de mente enferma puede hacer éste tipo de comentarios cuando hay tantas familias que están viviendo ahora mismo un infierno.

No voy a entrar a discutir sobre si el odio a los catalanes es justificado o no, no voy a opinar sobre la independencia o la política. Me parece increíble que se critique que Mas ha comparecido en catalán.
¿Hablar en catalán es una ofensa? ¿Vamos a criticar a Obama por haber dado su pésame en inglés en lugar de hacerlo en castellano o alemán? Venga por favor, me parece una falta de vergüenza incalificable meter temas independentistas aprovechando una maldita tragedia.

Soy consciente de que la mayoría de españoles no piensan así y que ésta gentuza es sólo una minoría, pero realmente necesitaba desahogarme sobre ésto.

Nada de lo que se pueda decir servirá de consuelo para esas familias, pero nuestro deber es enviarles nuestro apoyo y cariño, porque como ya he dicho, todos somos personas y un día podemos vernos en su situación.

Y a los malnacidos autores de esos comentarios que destilan tanta maldad y falta de humanidad tan sólo les deseo que la vida les devuelva las palabras que nos han dedicado.