Skeeter, de veintidós años, ha regresado a su casa en Jackson, en el sur de Estados Unidos, tras terminar sus estudios en la Universidad de Mississippi. Pero como estamos en 1962, su madre no descansará hasta que no vea a su hija con una alianza en la mano. Aibileen es una criada negra. Una mujer sabia e imponente que ha criado a diecisiete niños blancos. Tras perder a su propio hijo, que murió mientras sus capataces blancos miraban hacia otro lado, siente que algo ha cambiado en su interior. Se vuelca en la educación de la pequeña niña que tiene a su cargo, aunque es consciente de que terminarán separándose con el tiempo. Minny, la mejor amiga de Aibileen, es bajita, gordita y probablemente la mujer con la lengua más larga de todo Mississippi. Cocina como nadie, pero no puede controlar sus palabras, así que pierde otro empleo. Por fin parece encontrar su sitio trabajando para una recién llegada a la ciudad que todavía no conoce su fama. A pesar de lo distintas que son entre sí, estas tres mujeres acabarán juntándose para llevar a cabo un proyecto clandestino que supondrá un riesgo para todas. ¿Y por qué? Porque se ahogan dentro de los límites que les impone su ciudad y su tiempo. Y, a veces, las barreras están para saltárselas. Un libro inolvidable que se ha convertido en un éxito gracias al boca-oreja de los lectores.

¡Hola Bellos y Bellas! Hoy es lunes y toca reseña :D Supongo que se trata de una novela que en general conocéis tod@s pero que yo he tardado bastante en leer. Espero que os guste y sobre todo que tengáis un bonito lunes <3

Hace muchos años vi la película y aunque no tengo el recuerdo de que me encantara si que es cierto que la encontré interesante. Y si una película me interesa y resulta que tiene novela… pues allá que voy. Soy de las que creen firme y absolutamente que una novela siempre supera a la película. Así que me puse con ella y descubrí que es bastante parecida a la película que recuerdo (tengo que volver a verla)

En ella conocemos la realidad que vivían las personas negras en Jackson, Mississipi, en el impás que se produjo cuando dejaron de ser tratados como esclavos y empezaban a tener los mismos derechos que cualquier ciudadano blanco. Pero si bien en algunas partes del país las cosas iban mejorando muy lentamente, en Jackson no pasaba. El Ku Klux klan tenía mucho poder y aterrorizaba a la comunidad negra, cualquiera que hablara más de la cuenta podía ser víctima de su odio.

En Criadas y Señoras conocemos esta realidad pero des de una cara ‘‘más amable’’. Las protagonistas son mujeres negras que trabajan de criadas en casas de blancos y una joven periodista blanca, Skeeter, que ha crecido con la criada negra de su familia de una forma muy unida provocando que viera las cosas de forma diferente al resto.

Skeeter se da cuenta de lo malo de la situación y cosas que ve en sus amigas la molestan. Se diría que todo estalla para ella cuando a su mejor amiga de toda la vida, Hilly, se le mete entre ceja y ceja que todas las casas de gente decente tienen que tener un baño fuera para las criadas negras y la gente de color para que no puedan transmitirles sus enfermedades. También defiende que deben ir a escuelas separadas, porque claro, no son tan inteligentes.
Todas estas cosas terminan por hacer crecer en la mente de Skeeter una idea: entrevistar a las criadas negras para que cuenten como es su día a día, como las tratan.

Evidentemente es una idea muy arriesgada que pone en especial peligro a Minny y Abberline, las dos criadas más implicadas en el proyecto. Aunque Skeeter también pasará a ser una repudiada por todos a medida que vaya mostrando su desacuerdo con Hilly (la cabecilla de la comunidad).

La novela nos permite conocer como era la vida de estas mujeres, que criaban a los hijos de otras mujeres mientras no podían ocuparse de los suyos propios. Como las trataban en muchas ocasiones de forma injusta, como eran discriminadas e insultadas. Pero también conocemos historias bonitas, no todas las familias blancas son iguales de racistas y cerradas. 

La historia de Minny es una muestra de ello, pero hay algunas más.
La verdad es que lo he disfrutado, es una historia muy bonita y la recomiendo a pesar de su dureza.