Esta obra, escrita en Londres en 1904, y cuya trama transcurre en la misma ciudad en 1984, es simultáneamente una fantasía futurista, una sátira política, un cuento profético, y una novela desbordante de poesía, inteligencia, aventuras, y humor. En ella, dos personajes contrapuestos y complementarios libran, cada uno a su manera, una batalla contra la inercia de una época que ha perdido la fe en las revoluciones. No sé si El Napoleón de Notting Hill habrá sido o será en alguna época, o en nuestro tiempo, una novela al gusto de las mayorías. En su día exaltó, y hoy y siempre exaltará, al máximo, a quienes tengan hambre y sed de utopía. Bajo el manto regio de la imaginación de Chesterton se ocultan los fundamentos de un humanismo y un romanticismo radicales.







Para hablar de esta novela es necesario en primer lugar situarla, se trata de una obra que fue escrita en 1904 y se trataba de una historia futurista ambientada en el año 1984. ¿El lugar? Londres. Pero si algo tiene de especial es que esta "distopía" no nos plantea un futuro donde la tecnología sea predominante o donde los robots dominen el mundo, al contrario, nos dice que el futuro será prácticamente igual. Presenta toda una crítica a los profetas de su época que hablaban de otros tipos de futuros ya que considera que las profecías no sirven para nada y además están equivocadas. También critica duramente el sistema democrático y la monarquía.


En el sistema que se nos describe en la novela se selecciona al rey por orden alfabético y es de este modo que Auberon Quin consigue la corona. Pero Quin está asqueado y aburrido del sistema y en lugar de hacer lo que se espera de él decide desempeñar su cargo como si de una gran broma se tratase. Divide Londres en pequeñas ciudades nombrando prebostes a los que obliga a vestir de forma ridícula y que deben seguir de forma constante unos protocolos igualmente absurdos. No obstante, con lo que el rey no cuenta es con la llegada de Adam Weyne, preboste del barrio de Notting Hill, que se ha tomado la broma completamente enserio y está poseído por un espíritu patriótico que le llevará a hacer lo que sea para defender "su ciudad".
Es una novela donde sin duda encontraremos humor absurdo, pero lo cierto es que va mucho más allá. Invita a reflexionar sobre temas tan interesantes como el pensar que nos pasaría como sociedad si nos estancaramos en el conformismo y desaparecieran las revoluciones. O que pasaría si al desinteresarnos por la política cayéramos en manos de un patriota fanático, o un bromista cínico. 

La verdad es que es una obra muy curiosa que descubrí en el boletín de Lo extraño y lo maravilloso y pese que a mí me ha gustado mucho pienso que no es para todo el mundo.
En esta novela encontraréis reflexiones muy interesantes, humor absurdo e ingenio y para mí eso es más que suficiente para recomendarla.