Burt solo tiene ocho años, pero su pequeño corazón ya ha conocido grandes sentimientos. Demasiado grandes. Demasiado fuertes. Ahora vive recluido en un Centro de Internamiento Infantil por lo que le hizo a Jessica. Solo, contra la estupidez de los adultos que convierten sus sueños en síntomas clínicos y su amor, en un delito. Solo, en una fortaleza de silencio. ¿Quién lo sacará de allí? Una novela que es pura emoción.

La editorial Blackie Books me encanta en general y poco a poco lleno mis estanterías con sus libros. En esta ocasión os traigo "Cuando yo tenía 5 años, me maté" de Howard Buten. La verdad es que el título me llamó la atención y la portada tan oscura y con un chubasquero amarillo también. 

Nuestro protagonista y narrador es un niño de ocho años, Burt, que vive recluido en un Centro de Internamiento Infantil. No conoceremos exactamente los motivos, únicamente nos explican que le hizo algo horrible a otra niña llamada Jessica. Pero Burt no comprende que ha hecho que sea tan terrible como para merecer estar encerrado allí, tampoco consigue que los adultos que le rodean le comprendan y se pasa el tiempo entre enfadado y triste. 

La historia de Burt es una dura crítica social que nos invita a reflexionar sobre la educación que estamos dando a los niños y sobre todo en ese tipo de centros de internamiento. Da la sensación de que los adultos tenemos tan claro lo que necesitan los niños que no los escuchamos y ese es precisamente el problema con Burt, no le escuchan realmente y des de luego no comprenden sus sentimientos hacia Jessica. Vemos a un niño atrapado en un sistema que no entiende y que no le entiende, con unos profesionales que aseguran querer ayudarle (y que probablemente así sea) pero que buscan cumplir sus objetivos sin preguntarse que es lo que Burt necesita realmente. 

Ha sido una lectura ágil que me ha mantenido enganchada des de el principio. Además se juega con la intriga de qué fue lo que Burt le hizo a Jessica y con qué pasará con él. Pese a ser una historia dura lo cierto es que no me ha dejado mal sabor de boca pese a que he tenido muchos momentos de rabia e impotencia. Me he encariñado con Burt y con algún que otro profesional y me ha ayudado a reflexionar.

Yo me dedico a la educación social y es una novela que me ha llevado a pensar sobre ciertas prácticas educativas que se dan por sentadas y que quizá no sean lo más adecuado. Me parece una obra totalmente recomendable.