El ambicioso y mezquino barón de La Braunch celebra su boda con lady Bertha, viuda y madre de un niño. Durante el banquete, la terrible bruja de Ravensworth irrumpe en el castillo y vaticina a la novia infinitas desdichas. Sin embargo, su esposo ve en la anciana un medio para alcanzar títulos y fortuna y no dudará en acudir a su choza en el bosque para ganarse su favor y el del demoniaco señor al que esta sirve. Engaños, secuestros, pasadizos, puertas secretas... de todo se valdrá el barón para lograr lo que tanto ansía, perdiendo progresivamente su alma en un camino sin retorno.

La bruja de Ravensworth es una novela gótica de terror que se publicó en el año 1842. Es una obra de unas 200 páginas que además tiene capítulos cortos, así que se lee muy rápido y lo cierto es que engancha. 

Los protagonistas son el barón de La Braunch y la propia bruja, pero si tenéis la idea de que es el típico barón apuesto, galán, caballeroso, noble y leal estáis equivocados. Es apuesto, caballeroso y galán a la vez que ruin, cruel, egoísta y malvado. Un tipo sin escrúpulos capaz de todo para conseguir aquello que anhela (riquezas y poder). Con el objetivo de aumentar su fortuna contrae matrimonio con una rica viuda, Lady Bertha, una mujer realmente buena de corazón que se entrega al barón sin conocer realmente al hombre con el que se está casando. Viene además con su hijo, el pequeño de Edward que tiene poco más de un año. En la boda de ambos se cuela la malvada bruja lanzando una maldición sobre Lady Bertha con la condena de ser desdichada. A partir de aquí vemos como el malvado barón comienza sus tratos con la bruja y va cayendo en una espiral de perversión. 

La historia nos habla sobre el remordimiento, la culpa y las consecuencias de ceder ante el mal. Ciertamente podemos encontrar valores un tanto desfasados en la actualidad y personajes que son muy arquetípicos. El final resulta tan sorprendente como surrealista, aunque no por ello lo he disfrutado menos. Personalmente creo que es una obra que merece la pena simplemente por la ambientación. Nos trasladaremos a un bosque encantado y a un castillo bastante tétrico que podrían haber salido perfectamente en los cuentos de los hermanos Grimm.


Es una obra considerada de terror, pero a mí miedo no me ha dado. Al contrario, me he limitado a disfrutar de las descripciones. Además la historia es un auténtico culebrón con traiciones, asesinatos e infidelidades. Tiene de todo. Así que totalmente recomendable.