A fines del siglo XIX, en la desaparecida localidad de Atlas, la joven Abigail Clayton era reconocida por el curioso talento de fotografiar a los muertos. Una habilidad que cuidaba un aterrador secreto: los protagonistas de sus imágenes le susurraban secretos sobre los vivos. Personas de todo el país viajaron a conocer a la “médium Clayton”; recibió a campesinos y diplomáticos, ayudó en casos legales y policiales, hasta que una acusación de demencia y un escabroso homicidio terminaron con su corta carrera. “Bruja, loca, asesina”, dicen que estuvo encerrada más de una década en el sótano de un sanatorio antes de que la tuberculosis y el olvido la mataran. Dicen muchas cosas sobre ella. Sin embargo, lo único claro, es que la verdadera historia de quienes retrataba se escondía en el susurro de los fantasmas o detrás del clic de una de sus fotos.

¡Hola a todos!

Hoy os traigo la reseña de una novela bastante particular que conocía navegando por vuestros blogs, por desgracia no recuerdo donde vi la reseña y no la puedo compartir.

¿Y de qué va Los últimos días de Clayton & Co.? Bueno, pues de entrada diré que Clayton & Co. es un estudio de fotografía mortuoria, que la fotógrafa es la joven Abigail Clayton y que nos sitúa en la época victoriana, en el año 1889. Abigail tiene un don, al realizar una fotografía a un difunto si éste se ha quedado con algo que decir se le aparece y se lo cuenta (menudo horror). Esto hizo que pronto su fama se extendiera y terminara por convertirse en una médium muy solicitada por la alta sociedad. 

(Esta foto del gatito no tiene nada que ver con la reseña, pero os cuento, he buscado una de esas fotos post-mortem que se hacían en aquella época para ponerla en la reseña y contextualizar. Y me han dado tan mal rollo que he decidido purificar la reseña con un animalito bonito).

Sin embargo, pronto descubriremos que la vida de Abigail es terrible. Casada siendo una niña con un hombre mucho mayor que ella que resulta ser un maltratador con todas las letras de la palabra. Y es que Abigail es una niña de la que abusan, maltratada y víctima de todos los tipos de violencia posibles. Por tanto debo decir que es una lectura dura en este sentido, pues lo cierto es que los abusos hacen que en muchos momentos la lectura sea opresiva y te entren ganas de meterte en las páginas y liarte a hostias.

El tema sobrenatural está muy bien llevado y que realmente tiene momentos de tensión. Ver fantasmas resulta muy duro para Abigail y el terror que le produce nos lo traslada a los lectores. Es una novela que se lee con rapidez, no es demasiado larga y tiene acción constante. Otro punto a favor es la fuerza y el protagonismo que tienen las mujeres de esta historia, mujeres que viven en una época en la que las sociedad las relega completamente y que viven a expensas de los deseos de los hombres. Son mujeres que destacan y que se atreven a enfrentarse a una sociedad que las considera inferiores.

MOMENTO ANÉCDOTA QUE NO TIENE NADA QUE VER CON LA RESEÑA DE LA NOVELA (o sí) PERO QUE ME APETECE CONTAR (porque YOLO).

Estaba leyendo yo tranquilamente en la cama y mi chico ya estaba dormido y roncando. Y claro, es un libro de fantasmas y yo estaba con el kindle con la luz apagada. Las escenas de los fantasmas dan yuyu y yo que soy un poco miedosa pues empecé a ver sombras maléficas en todas partes y cómo tenía que ir al baño y estaba un tanto asustada opté por poner en marcha la operación patada. A saber, le arreas una patada a tu pareja con disimulo para que se despierte. Él se despertó y yo pude ir al lavabo. 

FIN DEL MOMENTO ANÉCDOTA

Es una novela que se lee sufriendo tanto por la situación de Abigail como por las apariciones de los fantasmas, pero con un final que me dejó buen sabor de boca.

La recomiendo sin duda. Si os gustan las historias de fantasmas victorianas no dudo que la vayáis a disfrutar. Además me parece muy importante que trate temas como el maltrato y como vivían las mujeres en aquella sociedad.