Liubov Andreevna Ranevskaya vuelve de Francia, donde vivió una larga temporada, a su hacienda. A la dueña no le queda prácticamente nada de su antigua fortuna y la mansión con su inmenso jardín de los cerezos se subastará para cubrir las deudas.

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Hace poco fui a ver la obra de teatro de ''El jardín de los cerezos'' y salí con una sensación rara. Como que no la había terminado de entender y no tuve claro que si me había gustado o no. Así que decidí leer la obra a ver si así conseguía enterarme un poquito de qué iba la película. Y bueno, la verdad es que me he quedado igual.

Se trata de una obra de humor en clave irónica sobre la decadencia de una familia aristócrata rusa que a raíz de una mala gestión ha quedado en la ruina. La única finca que les queda pronto va a salir en subasta pública para pagar a sus acreedores. Esta finca es un lugar especial para ellos, han nacido y crecido allí y además tiene un jardín enorme y precioso de cerezos.

La situación es por tanto muy dramática pero la familia no parece ser consciente de la gravedad de la misma. Un comerciante cuyos padres fueron sirvientes de la familia les propone tirar la finca y el jardín y convertirlo en un complejo vacacional para que puedan alquilarlo, se ofrece incluso a prestarles el dinero. Pero la familia se encuentra en actitud pasiva y no toman ninguna determinación al respecto actuando como si nada sucediera.

Básicamente este es el argumento y solo me queda por contar el final (cosa que no haré). No tengo una opinión clara sobre la novela. Me ha entretenido y ha sido amena.