¿Qué puede hacer una institutriz, sola en un aislado caserón, para proteger a sus dos pupilos del lento acoso de los fantasmas?

¡Hola a todos! ¿Habéis vuelto ya a la rutina? ¿Lo lleváis bien? Yo he superado la primera semana y espero que cada vez sea menos duro porque he terminado agotada. Pero quería aprovechar para hablaros un poquito de una exposición que he visto esta semana. La exposición está en Barcelona y se llama TeamLab. Es una exposición interactiva donde los participantes tienen que interactuar con la obra para crearla. Responde al tacto y además puedes pintar unos dibujos que aparecen en la misma exposición. Si sois de Barcelona os la recomiendo mucho.

(Os dejo una foto mía allí metida para que os hagáis una idea)

Pese a que soy una cagona la verdad es que me encantan las historias de terror. Hace tiempo vi la serie de La Maldición de Hill House de Netflix y me encantó. Cuando salió La Maldición de Bly Manor no me lo pensé y me lancé de cabeza y de nuevo fue un acierto. Así que de ninguna forma podía dejar de leer la novela que ha inspirado la serie: Otra vuelta de tuerca.

Aunque debo avisar que la novela y la serie tienen más diferencias que puntos en común, así que si habéis visto la serie y esperáis encontrar la misma historia os vais a decepcionar. ¿Eso quiere decir que la novela sea una decepción? Para nada, pero muchas veces las expectativas nos juegan malas pasadas y es mejor saber de antemano que nos vamos a encontrar. 

La protagonista de la novela es también una institutriz que acude a la mansión de Bly para cuidar a dos hermanos encantadores, Flora y Miles. Pronto descubrirá que en la mansión están pasando cosas extrañas puesto que es capaz de ver a dos apariciones que según su punto de vista intentan poseer a los niños. La institutriz pronto decide que su misión es protegerlos a toda costa, a la vez se va formando una relación entre ella y los niños un tanto particular. 

La verdad es que su lectura es bastante rápida y yo en muchos momentos no sabía que pensar. La institutriz me parecía desquiciada y Miles me daba un mal rollo importante. Todo el tiempo tuve la sensación de que había más detrás de lo que yo era capaz de entender y me parecía más una historia de trastornos mentales que de fantasmas (pero eso puede ser deformidad profesional). Sin embargo, la atmosfera de la novela es bastante opresiva y misteriosa. Las descripciones consiguen trasladarte a Bly y sentir que estás viendo lo mismo que ve la institutriz. 

Esta novela es un clásico y considero que si os gustan las historias de fantasmas le tenéis que dar la oportunidad.