¡Hola Bellos y Bellas! Aquí os dejo el ejercicio del domingo. Un poco asquerosito, pero bueno.

Una cucaracha en el Ritz.


A veces los mejores lugares son los que esconden las cosas más turbias. A veces los lugares más humildes son los más puros. ¿Una cucaracha en el Ritz? Con toda probabilidad más de una. Porque las cucarachas no entienden de ricos y pobres, de lujos o de austeridad. Entienden de alimento, seguridad y supervivencia. Así que les vale cualquier cosa que se lo proporcione.
A mí no me sorprendería verla corretear por un pasillo del lujoso hotel, pero seguro que un grito y una carrera en dirección contraria no me la quitaría nadie. 

Espero que os haya gustado y que tengáis un feliz domingo.