En algún momento de la última década del siglo XVIII, un estudiante llamado Victor Frankenstein, interesado por las ciencias naturales, concibió la posibilidad de crear un ser humano a través del descubrimiento del origen y el funcionamiento del principio de la vida. La criatura que finalmente logró componer resultó monstruosa y, al mismo tiempo, terriblemente lúcida./span>

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Llevaba tiempo queriendo leer este clásico y la verdad es que el Reto 2019 me ponía las cosas fáciles para hacerlo.
La historia nació a raíz de un desafío entre Percy Bysshe Shelley, John Polidori, Lord Byron y la autora para ver quien era capaz de escribir el relato más aterrador mientras pasaban un fin de semana en una mansión en Suiza. 
Conocía el nombre de Frankenstein y tenía una idea superficial sobre la trama de la novela pero tras leerla descubrí que apenas sabía nada de la historia.

Víctor Frankenstein es un joven con un futuro prometedor, forma parte de una familia muy unida, puede dedicarse a formarse en aquello que le gusta y está prometido con su prima, a la que ama profundamente. Sin embargo, parte a la universidad para estudiar durante unos años y allí comienza una investigación que culmina con la creación de un ser monstruoso hecho de partes de cadáveres y al que consigue dar vida. Es a partir de este momento que su vida comienza a desmoronarse y las desgracias le acechan.

Lo especial de esta obra es sin duda la criatura creada por Frankenstein, un ser enorme y de apariencia grotesca que se nos presenta como malvado. Es inteligente, hábil, ágil, capaz y posee una fuerza sobrehumana (muchas veces se le muestra como una criatura torpe y estúpida y no es así para nada). Su maldad sin embargo es muy discutible. Nos encontramos con un ser repudiado por todos que lo único que busca es la aceptación. Sus sentimientos, en un principio puros, terminan completamente corrompidos por culpa de ser rechazado por todos. Su propio creador siente repulsa por él, no tiene ni siquiera nombre. Me ha parecido especialmente interesante la cuestión de qué si esa criatura hubiera recibido amor hubiera sido buena y desarrollado unos sentimientos positivos.

''Frankenstein'' no va a formar parte de mis clásicos favoritos pero hay que reconocer que la historia es muy buena, es muy original y Mary Shelley dio vida a un arquetipo universal sobre el que se han inspirado muchos otros autores posteriormente.