Una presencia siniestra mora en las entrañas del Hindukush: la Víbora, una criatura de leyenda que yace escondida y custodia un inmenso tesoro. Encontrarse con ella supone la muerte. Durante eones, guerreros, héroes y exploradores la han combatido y han caído bajo su embrujo, desde los conquistadores macedonios hasta los casacas rojas británicos. Ahora es Pavel Levart, un soldado del ejercito de ocupación ruso dotado de capacidades especiales, el que se enfrenta a ella. En medio de una brutal guerra contra los talibán, en la que no hay tregua ni descanso, y mientras se desmorona el imperio soviético, Levart tendrá que luchar también contra la fascinación y el peligro de lo desconocido. Paciente, eterna, seductora, la Víbora le espera.

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La verdad es que me da un poco de pena hacer esta reseña. La saga de Geralt de Rivia me hizo enamorarme de Andrzej Sapkowski, me encantó, de verdad (y la recomiendo muchísimo). Y por eso el hecho de no haber disfrutado de ''Víbora'' es algo que me entristece.




Pavel Levart es el protagonista de la historia, un soldado soviético destinado en Afganistán (por tanto está ambientada en el período de 1978-1992) y la novela se desarrolla en ese mismo escenario. Y la verdad es que creo que ese ha sido el problema.


Hay que reconocer que Sapkowski es un experto en la materia, que describe la guerra de una forma muy visual y que te hace sentir repulsión y pena. Al igual que descubrimos su conocimiento sobre mitología. Y a mí personalmente me ha hecho descubrir que las novelas bélicas no son lo mío.




Ese ha sido precisamente el problema, ''Víbora'' es una novela que a mí me ha parecido bélica cuando esperaba encontrar fantasía en ella. Y a ver, fantasía tiene, pero desde mi punto de vista demasiado poca.


Ciertamente ha introducido de forma magistral algo de fantasía en una historia basada en hechos reales, pero para mí no ha sido suficiente ni de lejos.


De la misma forma puedo decir que no he empatizado nada con el protagonista ni tampoco con ningún personaje. Las escenas con más carga emocional a mí me han hecho sentir repulsión, pero no me han emocionado (ha sido más bien: Agh, que asco).

Su lectura se me hizo pesada y lenta, pensaba que nunca terminaría y cuando por fin acabó, me alegré.


Otro problema que he tenido han sido los nombres de los personajes, no conseguía retenerlos y en muchas ocasiones me hacía un lío con ellos.




Cómo punto positivo diré que es una novela con un claro mensaje anti-bélico que nos enseña una cara horrible de la guerra.


¿La recomiendo? Sólo si te gustan las novelas bélicas. Si llegas a ella buscando una fantasía como la que tiene la saga de Geralt de Rivia... sigue buscando.